lunes, mayo 08, 2006

Violencia de género

Ayer vi unos fragmentos de la película Te doy mis ojos de Isabel Coixet y, la verdad, me sentí como el maltratador. En sus enfados y palizas ví mi manera de actuar aunque salvando las distancias evidentemente. Supongo que por mi educación o por algún factor que me es desconocido soy proclive a enfadarme y sulfurarme sin razón aparente, y es uno de estos episodios lo que desencadenó la ruptura*. Esta identificación de mi persona como el maltratador ha resultado devastadora y viene dada por la sensación creciente de culpa que venía experimentando estos últimos días.

*Cabe destacar que la desencadenó, pero no fue, ni mucho menos, el único factor. Como ya he explicado antes el problema en nuestra relación parecía ser mas de naturaleza atencional que de otra cosa


Esto hace que me plantee un cierto número de cuestiones... ¿Se habrá sentido el maltratado en esas ocasiones de enfado? Como ese actor maltratador que ya había pasado por la terapia es como veo yo las cosas. Ahora mismo miro hacia atrás y es como si nuestra relación hubiera sido un constante de maltratos hacia él por mi parte. ¿Y porqué no? ¿Acaso no hiere que tu novio se marche repentinamente y abandone del local donde estabais los dos?

También veo cierto paralelismo entre la acción de marcharse definitivamente de la maltratada y la decisión de acabar con la relación de mi ex-novio. Sinceramente, estas reflexiones no hacen más que mermar mi autoestima y me hacen sentir algo que quizá no soy. Hoy lo preguntaré.


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